lunes, 27 de septiembre de 2010

INQUISICION ROMANA

Inquisición romana
La Inquisición romana, también llamada Congregación del Santo Oficio, fue creada en 1542, ante la amenaza del protestantismo, por el Papa Pablo III. Se trataba de un organismo bastante diferente de la Inquisición medieval, ya que era una congregación permanente de cardenales y otros prelados que no dependía del control episcopal. Su ámbito de acción se extendía a toda la Iglesia Católica. Su principal tarea fue desmantelar y atacar a las organizaciones, corrientes de pensamiento y posturas religiosas que socavaran la integridad de la fe católica, y examinar y proscribir los libros que se considerasen ofensivos para la ortodoxia.
Al comienzo, la actividad de la Inquisición romana se restringió a Italia, pero cuando Gian Pietro Caraffa fue elegido Papa como Pablo IV, en 1555, comenzó a perseguir a numerosos sospechosos de heterodoxia, entre los que se encontraban varios miembros de la jerarquía eclesiástica, como el cardenal inglés Reginald Pole. En 1600 fue juzgado, condenado y ejecutado el filósofo Giordano Bruno. En 1633 fue procesado y condenado Galileo Galilei.
En 1965 el papa Pablo VI reorganizó el Santo Oficio, denominándolo Congregación para la Doctrina de la Fe.

INQUISICION ESPAÑOL

Inquisición española
La Inquisición española fue creada en 1478 por una bula papal con la finalidad de combatir las prácticas judaizantes de los judeoconversos españoles. A diferencia de la Inquisición medieval, dependía directamente de la corona española. Se implantó en todos los reinos de España donde antes no existía, en Sicilia y Cerdeña (que entonces formaban parte de la Corona de Aragón) y en los territorios de América (hubo tribunales de la Inquisición en México, Lima y Cartagena de Indias). La Inquisición se convirtió en la única institución común a todos los españoles, con excepción de la propia Corona, a quien servía como instrumento del poder real: era un organismo policial interestatal, capaz de actuar a ambos lados de las fronteras entre las coronas de Castilla y Aragón, mientras que los agentes ordinarios de la Corona no podían rebasar los límites jurisdiccionales de sus respectivos reinos.


INQUISICION MEDIEVAL.

La Inquisición medieval
Aunque el procedimiento inquisitorial como medio para combatir la herejía es una práctica antigua de la Iglesia católica, la Inquisición medieval fue establecida en 1184 mediante la bula del papa Lucio III Ad abolendam, como un instrumento para acabar con la herejía cátara. Fue el embrión del cual nacería el Tribunal de la Santa Inquisición y del Santo Oficio. El castigo físico a los herejes fue asignado a los laicos. Mediante esta bula, se exigía a los obispos que interviniesen activamente para extirpar la herejía y se les otorgaba la potestad de juzgar y condenar a los herejes de su diócesis.

A las anteriores disposiciones [...] agregamos el que cualquier arzobispo u obispo, por sí o por su archidiácono o por otras personas honestas e idóneas, una o dos veces al año, inspeccione las parroquias en las que se sospeche que habitan herejes; y allí obligue a tres o más varones de buena fama, o si pareciese necesario a toda la vecindad, a que bajo juramento indiquen al obispo o al archidiácono si conocen allí herejes, o a algunos que celebren reuniones ocultas o se aparten de la vida, las costumbres o el trato común de los fieles.

En las siguientes décadas, el proceso de la Inquisición resultó intermitente y contradictorio en muchas ocasiones. Un ejemplo vivo fue el caso del primer director de la Inquisición de Hungría, Paulus Hungarus, quien defendió a los chamanes paganos húngaros valiéndose de su gran influencia con el Papa Inocencio III, e inclusive aseguró que estos al adorar al sol adoraban al ente supremo que era el mismo Dios, así que no hallaba razón para condenar a la gente. Paulus Hungarus fue uno de los primeros monjes dominicos, quien escribió importantes documentos como la Suma de poenitentiae, tendiendo las bases de la nueva orden a petición de Domingo de Guzmán. Sin embargo, Paulus fue destituido y reemplazado por un religioso más estricto cerca de 1232, luego de iniciada propiamente la Santa Inquisición.

En 1252, el papa Inocencio IV autorizó en la bula Ad extirpanda el uso de la tortura para obtener la confesión de los reos. Se recomendaba a los torturadores no se excedieran hasta el punto de mutilar al reo o finiquitarlos. Las penas eran variables. Los que se negaban a abjurar, "herejes relapsos", eran entregados al brazo secular para la ejecución de la pena de muerte.

IDEAS FILOSOFICAS EN LA SANTA INQUISICION

LAS IDEAS FILOSOFICAS EN LA SANTA INQUISICION.
LA IDEA FILOSOFICA DEL TIEMPO DE LA SANTA INQUSICION  SEA EN EL LUGAR QUE SE PRACTICARA  SE BASABA EN LA IGLESIA YA QUE EN TRIBUNAL ECLEASTICO ESTABA ESTABLECIDO PARA INQUIRIR Y CASTIGAR LOS DELITOS CONTRA LA FE ESTABLECIDA.
LA FILOSOFIA DE JESUCRISTO DICE QUE EL FUE EL PRIMER INQUISIDOR, Y QUE DESPUES DE EL SAN PEDRO,SAN PABLO Y LOS DEMAS  APOSTOLES, QUE DESPUES SE LE BRINDO EL PODER A LOS PAPAS Y A LOS OBISPOS.
COMO SE PUEDEN DAR CUENTA TODOS LOS QUE REALIZABAN LA SANTA INQUISICION TENIAN QUE FER CON UNA RELIGION Y LOS QUE NO LA IMPARTIERAN TENIAN QUE ESR CASTIGADOS CON LAS TORTURAS MAS FUERTES DE ESA EPOCA.
UN CLARO EJEMPLO DE ESTAS TORTURAS Y DEL PODER QUE TENIAS LAS IDEAS RELIGIOSAS ERA EL CASO DE GALILEO GALILEI ACEPTAR QUE EL SOL SE MANTIENE INMOVIL EN EL CENTRO DE LAS ESFERAS, MIENTRAS LA TIERRA SE ENCUENTRA EN MOVIMIENTO  COMO DECIA LA IGLESIA  GALILEO RECIBIO EN 1616, LA PRIMERA REPRIMENDA POR PARTE DEL CARDENAL BELLARMINO, CABEZA DE LA ENTONCES SABTA INQUISICION. POCO DESPUES SE PUBLICO LA PRIMERA ACEPTACION SOBRE “LOS ERRORES DE PENSAMIENTOS” DE GALILEO GALILEI.
AÑOS DESPUES QUIZO PUBLICAR UN LIBRO SOBRE LA ESTRUCTURA DEL SISTEMA SOLAR. SIN EMBARGO LA SANTA INQUISICION LO ACUSO DE HEREJIA.
ESTO PASO CON GALILEO GALILEI:
CONDENACION DE GALILEO GALILEI:
“NOSOTROS DECIDIMOS, PRONUNCIAMOS, SENTENCIAMOS Y DECLARAMOS QUE TU GALILEO GALILEI, EN RAZON DE LOS HECHOS QUE HAN SIDO DETALLADOS EN EL DOCUMENTO DEL PROCESO QUE TU HAS ACEPATDO  Y CONFESADO, TE HAS PRESENTADO, DE ACUERDO  A ESTA SANTA INQUISICION, COMO VEHEMENTE  SOSPECHOSO DE HEREJIA, POR SOSTENER Y CREAR UNA DOCTRINA  FALSA Y QUE ES CONTRARIA  A LA DIVINA SANTA ESCRITURA
Consecuentemente, has sido merecedor de todas las censuras y amonestaciones promulgadas por los Cánones Sagrados y todas las leyes particulares y generales contra este tipo de delitos. Estamos, en este Santo Oficio, considerando tu absolución con una primera condición que es, tu Abjuración en nuestra presencia, con una corazón sincero y con una fe verdadera, en la cual maldigas y detestes los errores dichos y las herejías pronunciadas, así como cualquier otro error o herejía contraria a la Iglesia Católica y Apostólica; sólo de esta manera podremos absolverte.
Consecuentemente, has sido merecedor de todas las censuras y amonestaciones promulgadas por los Cánones Sagrados y todas las leyes particulares y generales contra este tipo de delitos. Estamos, en este Santo Oficio, considerando tu absolución con una primera condición que es, tu Abjuración en nuestra presencia, con una corazón sincero y con una fe verdadera, en la cual maldigas y detestes los errores dichos y las herejías pronunciadas, así como cualquier otro error o herejía contraria a la Iglesia Católica y Apostólica; sólo de esta manera podremos absolverte.
Además, como tus graves y perniciosos errores y transgresiones no pueden ser mencionadas y castigadas a un mismo tiempo, ordenamos que el libro Diálogo de Galileo Galilei sea prohibido por un edicto público. Con tal castigo tendrás que ser más cuidadoso en el futuro así como servir de ejemplo a otros para que se abstengan de cometer este tipo de delitos. Por nuestra voluntad, te condenamos a formal prisión en este Santo Oficio. Como pena de salutación te imponemos recites los siete salmos de penitencia una vez a la semana durante los siguientes tres años. Y nos reservamos el poder de moderar, conmutar o eliminar, el total o las partes de las penas y castigos pronunciados en tu contra.
Esto es lo que decimos, sentenciamos, declaramos, ordenamos y reservamos, de la mejor manera que podemos pensar o razonar acerca de lo sentenciado.
Así, los abajo firmantes pronunciamos: